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30/5/10

SEVILLA TORO. CARLOS CRIVELL.

Córdoba: Refexiones tras la Feria


La Feria de Córdoba ha finalizado y deja algunas lecturas de interés. El conjunto del ciclo se ha salvado por las dos faenas de José Luis Moreno, una en cada tarde de sus dos actuaciones. El ganado ha dado un juego mediano con la nota alta de Torrestrella. La autoridad es de una clamorosa incompetencia en Córdoba, casi igual que en todas las plazas de Andalucía. El público ha perdido conocimientos de la materia taurina. Se han vivido en Los Califas pasajes que eran propios de plazas de pueblo, especialmente en la corrida del sábado.


Moreno ha dado un fuerte aldabonazo sobre su calidad como torero. Debe salir de los carteles de reses duras porque es un toreo de calidad suprema. Y debe torear mucho más, porque se lo está ganado en los ruedos. Pienso que este año no le hurtarán el Trofeo Manolete. Me gustó más la faena al sobrero de Torrestrella del sábado, porque realizó un toreo reunido, lento, lleno de cadencia y armonía, pleno de buen gusto; una faena de arte grande. Ha tenido algunos defectos, como la forma de plantear alguna faena en la corrida del mano a mano o esos fallos con la espada después de cuajar tan rotundamente un toro.


Del resto de toreros, poco hay que contar. Cortaron dos orejas César Jiménez, Matías Tejela, El Fandi y Enrique Ponce. Sus labores no fueron para los trofeos alcanzados. Finito está sin sitio porque ha perdido el valor. Se impone una reflexión. Si no fue capaz de torear al segundo de su lote en la corrida del mano a mano, pocos toreará este año. Dicho todo ello con el respeto que merece un torero tan bueno. Perera cortó una oreja barata. Talavante, Castella, El Cordobés y Juan Bautista, muy discretos. Julio Benítez, sin ninguna capacidad.


Aparte la buena corrida de Torrestrella, con un buen sobrero el sábado, algunos de La Palmosilla destacaron por su casta y nobleza. Malos los de Las Ramblas; más malos los de Parladé y alguno noble sin fondo de Juan Pedro, de los que el mejor fue el tercero. El ganado estuvo al límite en cuanto a presentación, lo que es competencia de la autoridad.


El público no asistió a la plaza como se podría esperar. La empresa ha hecho un esfuerzo con Córdoba 5000, pero las entradas han sido medianas. Se ha notado mucho la caída de José Tomás.


En Córdoba hay una notable carencia de afición. Y los que van a la plaza tampoco están muy preparados. Es una labor compleja que recae en la empresa, la autoridad y la prensa. Se piden orejas por labores de mínimo fuste. Los presidentes no tienen – por otra parte con lógica – el aguante para oponerse a la concesión de esos trofeos. A estos presidente cordobeses no se le pueden pedir heroicidades, pero sí se les puede pedir que dejen el sitio a gente nueva con ganas de comenzar de nuevo. Si hay que aguantar una bronca ante una petición absurda, se aguanta, a la tercera ya sabrán los asistentes el nivel que debe tener la plaza para pedir orejas. Es una labor que también compete a la prensa, que debe apoyar la recuperación de la categoría del coso a niveles de primera. Algunos momentos de la corrida del sábado, con la gente pidiendo música a voces sin causa justificada, hay que erradicarlos. En este sentido, la banda estuvo muy bien, no se puede tocar cuando un torero está dando mantazos. Pero esos gestos deben tener el respaldo de los verdaderos entendidos y de la prensa.


Córdoba necesita muchas cosas. Es plaza de primera. Este año ha dado un paso atrás más en esta consideración. Hay que trabajar para que vuelva por sus fueros, sobre todo ahora que tiene un nuevo torero para ilusión: José Luis Moreno.

DIARIO CÓRDOBA. GRACIAS TORERO.

Moreno pincha una faena sublime y deja escapar su segunda puerta grande de la feria en una tarde en la que El Fandi corta dos orejas con las banderillas

30/05/2010 RAFAEL DE LA HABA

José Luis Moreno torea con la derecha al quinto de la tarde, un toro de la ganadería de Torrestrella.
Ganado: Cinco toros de Juan Pedro Domecq y uno de Torrestrella, lidiado como sobrero en quinto lugar. Encierro desigual y terciado, medido de fuerzas y noble. De los titulares, el mejor, el primero, aunque también se dejó mucho el sexto. El de Torrestrella, igualmente tuvo nobleza, aunque tardó en definirse.

Manuel Díaz 'El Cordobés: Un pinchazo echándose el toro solo (ovación); y estocada (ovación).

José Luis Moreno: Metisaca y estocada casi entera (ovación); y pinchazo, otro hondo, un pinchazo más, media estocada caída y dos descabellos (gran vuelta al ruedo tras un aviso).

David Fandila 'El Fandi': Estocada (una oreja); y estocada (una oreja).

Cuadrillas: Destacaron con las banderillas Raúl Caricol, en el primero, y Rafael Figuerola, en el quinto.

Plaza : Los Califas. Media entrada en tarde calurosa.

Estimado José Luis:

Ayer te gocé y te maldije. Cuando empuñaste la espada en el quinto, toda la plaza empujaba contigo. Pero pinchaste, una y otra vez. ¡Maldito seas! ¿Cómo se puede emborronar ese faenón, ese toreo en mayúsculas, esa lección de tauromaquia, ese manual del natural, ese catálogo de templanza, esa borrachera de hondura? Ni tú mismo tienes respuesta. Lo sé. Tus lágrimas en la vuelta al ruedo te delataron. Era el llanto de la rabia, la impotencia del triunfo diluido, la desesperación del luchador incansable que no alcanza la meta, el desenlace fatal del ser o no ser. Pero te diré algo: gracias, torero. Gracias por hacerme gozar. Gracias por redescubrirme diciendo ole en una plaza. Gracias por reconciliarme con la Fiesta. Una y mil veces, gracias.

Gracias, torero. Así, a secas. No se puede decir más en una sola palabra sin necesidad de calificativos. Tú bien sabes lo que encierran esas seis letras, la grandeza de su significado. Lo escuchaste a coro el pasado jueves y también ayer. "¡Torero, torero!", proclamaba la afición. Y hoy te lo subrayo en esta carta, en esta narración de sensaciones y emociones, en esta crónica atípica de periodista desnudo, de aficionado antes que fraile, de simple espectador seguro de haber contemplado no solo la faena de la Feria, sino de otras muchas ferias.

No hubo gran cosa con el capote. Tú lo sabes. El toro, ese sobrero de Torrestrella que saltó en quinto lugar, no terminaba de definirse. En banderillas comenzó a meter bien la cara. Pero había que dar tiempo al tiempo. Toda la plaza esperaba en un deseo irrefrenable que aquello funcionara. Y cogiste la muleta y el animal iba medido de fuerzas. Entonces, despacio, derechazos uno a uno. Luego, más ligado, con mucho pulso, el trazo exquisito. Y ahí la claridad. Le diste su tiempo al animal y, de vuelta, la explosión de toreo. Menuda serie con la derecha, menudo relajo, qué elegancia y prestancia. Y el temple, qué temple. El toro ya era tuyo.


EL ESCULTOR DEL TOREO

Y entonces la izquierda, la luminosa izquierda, la poderosa izquierda, la inmensa izquierda. La plaza, bocabajo. ¿Se puede torear con más pureza, más aplomo, más lentitud, más naturalidad y en continua superación? No sé si lo has valorado ya, pero ¿no será esta tu mejor faena?

Fuiste la naturalidad del toreo, la elegancia innata, el escultor sin más cincel que la muleta en la zurda. Qué macizo, qué rotundo, qué felicidad en los tendidos. Y esos pases de pecho kilométricos, ese cierre por bajo de tanto gusto como torería... Y esa honradez, esa verdad, esa calidad impresionante, ese mimo, esa belleza, esa profundidad, esa despaciosidad... Gran faena, José Luis. Importante es poco. Una obra de arte.

Pero, ¡ay! esa espada. ¡Cuántas veces la maldita espada en tu carrera! Y los toros hay que matarlos. Tú lo sabes, tus lágrimas lo revelaron. Y no fue un pinchazo, sino que fueron más. Un borrón imperdonable. Pero, ¿no te dice nada que después de ese mitin con los aceros aún te obligaran a dar la vuelta al ruedo? ¡Y qué vuelta! Cuánta pasión desbordada, cuánta felicidad en los tendidos, cuánto cariño de tu gente, cuánta demostración de que se había presenciado algo imborrable. ¿Y qué me dices de tu salida de la plaza? Iniciaste el camino hacia la puerta de cuadrillas en medio de una cerrada ovación y aún tuviste que pararte en el centro del ruedo para recoger el reconocimiento unánime. Tanto se había vivido que tanto se te agradecía. Llora José Luis, llora. Pero ahí queda eso. Menudo manual de toreo, menudo torero.

Y menudos dos naturales que dibujaste en tu primero. De frente, a pies juntos, rematados detrás de la cadera, de categoría antológica. Fueron guinda de una faena a más ante un toro sin continuidad. Por eso tuviste que tragar varias veces para poder hilvanarle los muletazos, por eso pusiste más que el toro, de ahí la fibra que derrochaste con la derecha. Y otra vez la izquierda. Figura erguida, trazo exquisito... Qué lastima la espada, qué calvario la espada. Ya pudiste llevarte de este una oreja. Pero no. Como tampoco las dos del quinto. Y quién dice dos. ¿Hubiera caído el rabo?

Cuando tú llorabas abatido en el callejón, en la plaza no se recordaba nada más que no fuera tu toreo. El Cordobés, descolocado y ahogando la embestida de su primero, había estado por debajo de las posibilidades de un noble y repetidor juampedro . Al otro, al cuarto, no quiso ni verlo. Y el Fandi... El Fandi es un capoteador variadísimo y, sobre todo, un banderillero prodigioso. Menudo espectáculo el suyo con los palos, tanto como para cortar dos orejas, pero con la muleta, ante dos manejables toros, cantidad sin fondo.

Para él las orejas. Para ti el toreo. Y qué toreo. Sublime. Sin más, gracias, torero.

ABC. A SUS PIES MAESTRO MORENO.

POR CHILA LÓPEZ
No se puede torear mejor. Es imposible sacarle más partido a un toro, torearlo tan de verdad, tan despacio, tan por bajo, tan templado, tan bien, tan profundo, tan elegante. No se puede ser más TORERO, que José Luis Moreno.
Lo que ayer vimos en Los Califas, los afortunados que nos dimos cita en sus tendidos, lo recordaremos toda la vida. Pocas veces se tiene la oportunidad de ver torear así a un torero, haciendo el toreo de verdad. Por eso, desde ayer, el mundo se divide entre los que disfrutamos a Moreno y los que no.
No hay palabras en el diccionario que puedan explicar lo que el diestro de Dos Torres hizo con la muleta, toreando con la derecha y con la zurda. Una faena de Puerta de Los Califas, aún sin cortar orejas. Una faena de rabo, si llega a matar a la primera. Pero aún así, a pesar de haber pinchado, lo que firmó Moreno es la faena de la Feria, pero no lo la de este año, sino la de hace muchos años. Si grande fue la faena a su primero, en la tarde del mano a mano con Finito, la de ayer fue inmensa, inigualable. Después de eso, no hay nada más. José Luis Moreno es el TOREO.
Inició la faena toreando con la derecha, al hilo de las tablas, para irse después a los medios. Allí, ligó dos soberbias tandas con la derecha, llevando largo al «torrestrella». Cogió la muleta con la izquierda y ahí llegó lo mejor. Toreó despacio, por abajo, en naturales de ensueño, con las zapatillas clavadas en el albero. Volvió a coger los engaños con la derecha, para ligar unos muletazos sublimes. Las embestidas del toro se estaban agotando, pero Moreno no dejó escapar el último aliento de «Salmonete» —nombre del noble animal—. El remate de la faena, por abajo, con adornos que eran la expresión máxima de la torería. La plaza entera contuvo la respiración, empujando aquella espada que no entró. Las orejas se esfumaron, pero el toreo de Moreno perdurará por mucho tiempo. Así, la plaza era un clamor, con gritos de «torero, torero», mientras daba la vuelta al ruedo. El torero emocionado, igual que el público, sabedor de lo que allí había pasado. Unos gritos y una emoción que se repitieron cuando el torero abandoba la plaza.
Antes, al primero de su lote, le realizó una faena impotante. Toreando bien con la izquierda, en unos naturales lentos, largos y templados. Con la derecha alcanzó momentos de gran brillantez, aguantó los parones de un toro al que le costaba tragarse los muletazos. Aún así, a pesar de todo, Moreno logró ligar los pases. Faena firme, de orejas si no llega a fallar con los aceros. ¡Esa maldita espada!
Teniendo en cuenta todo esto, de poco sirven las dos orejas facilonas que cortó El Fandi, una a cada toro. De poco valen sus pares de banderillas a toro pasado, sus «rodillazos» y sus alardes de cara a la galería. Nada cuentan sus «trapazos» al sensacional tercero de la tarde y al soso sexto. Sólo se puede destacar del torero granadino la buena estocada con la que mató al que cerraba plaza. Posiblemente la estocada de la Feria.
Manuel Díaz «El Cordobés» no tuvo su tarde. Con el que abrió plaza estuvo acelerado, toreando con la derecha. Acortó distancias y agradó al público con sus típicos desplantes y alardes de valor. Con el cuarto no llegó a acoplarse y se fue pronto a por la espada.

TU TORERÍA

El amigo Juan José Fernández nos envia su sentir, que es el sentir de todos los que hemos tenido la suerte de poder ver al maestro Moreno tras su magistral faena.

Esta mañana me he levantado y me ha salido esto, tras una larga noche recordando la tarde de ayer, simplemente quiero compartir mis emociones con vosotros:

Vengo de soñar contigo
vengo de ser tu muleta
quiero escribirte Maestro
por ese compás de pureza.

¿Que valor tiene un trofeo
o el "marfario" del acero?
¡Si ayer dibujaste en Cordoba
envidiados muletazos de ensueño!

¡Que no suene la música!
que queremos escucharte en silencio
fue la manera mas bonita
de entender tus sentimientos.

Los cuatro califas
te saludan desde el cielo,
mas el que esta aqui en la tierra
ya te están echando de menos.

¡Ole ese rubio, moreno!
¡Ole ese elegante torero!
Y que se entere el mundo entero...
que su nombre es JOSE LUIS MORENO.

Juan José Fernández

CRONICA Y VIDEO DE BURLADERO

José Luis Moreno y un sobrero Torrestrella en Córdoba
El Fandi fue el triunfador númerico, con una oreja a cada toro de Juan Pedro
FIDEL ARROYO 29/05/2010

El cordobés José Luis Moreno y un sobrero de Torrestrella salvaron un festejo de muy pobre contenido en la séptima de la Feria de la Salud en Córdoba. Hasta ese toro, que llegó después de una devolución de 40 minutos sin que lograran meter al toro en los corrales, nada había tomado relieve con una manejable aunque floja corrida de Juan Pedro Domecq.

Pero apareció el colaborador quinto y Moreno pulseó la embestida con mimo mientras fue tomando el mando en una faena que rompió al natural y que tuvo un final extraordinario con muletazos por bajo de bellísima resolución. Sin embargo, con la espada perdió las dos orejas. En su primero, Moreno firmó una faena desigual al segundo, aplicando pausas y cambiando de pitón a cada poco. Exprimió al toro aunque le faltó redondez al conjunto.

El Fandi fue el triunfador numérico, cortando una oreja a cada uno de sus toros. Estuvo en El Fandi con un tercer toro muy justito al que trató de ponerle la gracia alternando rodillazos y toreo populista en el último tercio. Con el último de Juan Pedro, el granadino formó un lío en banderillas poniendo hasta cuatro pares. El toro, muy soso, obligó a embestir a El Fandi en el último tercio para cortar una oreja cariñosa.

CÓRDOBA, 29 DE MAYO
Córdoba. 7ª Feria de la Salud. Dos tercios de plaza.

Toros de Juan Pedro Domecq, desigual de presentación, los tres primeros justos de presencia. Manejables aunque justos de fuerza. 4º, muy parado. 1º y 4º, pitados en el arrastre. Un toro de Torrestrella (5º bis), bien presentado y noble.

Manuel Díaz 'El Cordobés', saludos y saludos.
José Luis Moreno, saludos y vuelta al ruedo tras aviso.


David Fandila 'El Fandi', oreja y oreja.


http://www.burladero.com/festejos/corridasdetoros/011812/cordoba (pinchad para ver el video)

30/05/2010 ANIVERSARIO DE ALTERNATIVA 30/05/1996

Tal dia como hoy de hace 14 años, Moreno tomaba la

alternativa en Córdoba de la mano de Enrique Ponce, siendo

su testigo Finito. Fue una tarde emblemática en la que desorejó

a Chupaito de la ganadería de Torrestrella.